Las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) avanzan un menor crecimiento del PIB mundial en 2015 y 2016, pero el agujero negro de la economía global se centra, sobre todo, en América Latina, ya que entrará en recesión, con una caída del 0,3% este ejercicio, debido al desplome de los precios de las materias primas.
En su tradicional informe de Perspectivas Económicas Globales, presentado el martes en Lima al inicio de su Asamblea Anual conjunta con el Banco Mundial, el FMI remarca que Latinoamérica continúa su brusca ralentización. Además, señala que al "panorama más oscuro de los bajos precios de las materias primas" se suman "las tensas condiciones iniciales de algunos países", como Brasil y Venezuela.
Y es que, si bien el FMI estima que el PIB de Brasil caerán un 3%, la economía de Venezuela se hundirá un 10% en 2015 y otro 6% adicional en 2016, de modo que sufrirá la mayor recesión del mundo.
"Claramente, Venezuela ya venía sufriendo graves desequilibrios macroeconómicos, algo que se ha exacerbado con la caída de los precios del petróleo", según indicó en rueda de prensa Gian Maria Milesi-Ferretti, director adjunto del Departamento de Investigación del FMI.
A la brusca caída del PIB se suma, además, una inflación acumulada del 160% a final de 2015. De cara a 2016, las proyecciones son igualmente "dramáticas", con una contracción económica del 6% y una inflación que se disparará hasta el 200%. Barclays advertía en una reciente nota a sus clientes de que Venezuela se enfrenta a la "crisis económica más profunda de su historia".